
Último post de esta serie dedicada a entendernos bien cuando usamos algunos términos específicos de la joyería. En los muchos posts que dedicaremos al tema joyería en el marco de nuestro blog, mencionaremos estos conceptos y es importante tener muy claro su significado.
Así pues, te invitamos a releer, los conceptos de pulido, barnizado y acabado en joyería. A ellos se suma el enchapado al que nos enfocaremos el día de hoy.
Las alhajas de cobre, por ejemplo, se pueden platear o dorar. Hay casas del ramo que se especializan en este trabajo que de hecho no es muy costoso. Este baño en realidad agrega calidad a las piezas terminadas aún en piezas de rústica belleza, como la imagen de portada que hemos tomado de blogjoyeria.com.
Es muy complejo hacerlo a nivel doméstico; la mayoría de los artesanos que conozco reúnen varias piezas y realizan este proceso en alguna de estas casas de una sola vez.
Sin embargo es importante recordar que el dorado y el plateado tienden a deteriorarse, por lo cual estas alhajas no deben limpiarse con cepillo de cobre ni con limpiametales.
Sólo debe usarse un pincel de pelo blando y agua jabonosa y secarlos luego con un paño suave.

Continúo con esta serie: en nuestro post anterior, habíamos comentado significado y alcances del término pulir. Para hoy, tal como reza el título, veremos el concepto de barnizar.
Una vez pulida una pieza, es relativamente fácil mantener el brillo lustrándola a mano. Sin embargo, para evitar que se manche, hay que barnizar las superficies. Otro cometido que supone el proceso de barnizar, es evitar reacciones alérgicas, especialmente en joyas como la que vemos en la imagen de blogjoyeria.com.
Este proceso se hace con un barniz trasparente del tipo celulósico o esmalte transparente para las uñas. La idea es pintar la superficie con la mayor uniformidad posible, con un pincel suave, asegurándose de que el barniz haya secado por completo antes de tocar la pieza; de lo contrario se arruinará.
Si esto ocurriera no debes dudar: hay que quitar por completo el barniz viejo y luego volver a lustrar y posteriormente a barnizar de nuevo respetando esta vez los tiempos de espera.
En el próximo post, trataremos el concepto de enchapar, último de esta serie de terminología básica.

En nuestro primer post referido a los abalorios, te presentaba el tema invitándote a interesarte y a prender más acerca de este arte tan sencillo y útil. Antes de seguir adelante con el tema, al igual que he hecho en el caso de otras manualidades, te invito a ver un vídeo.
Aquí tienes el ejemplo de una manualidad fácil de hacer, explicada paso a paso y con sumo cuidado. Estoy segura que te motivará a continuar aprendiendo sobre el tema.
Además de una actividad interesante, la joyería de abalorios puede resultar un recurso para afrontar la crisis, tanto para confeccionar regalos por ti misma como para venderlos a mayor o menor escala.

Como recordarás, antes de introducirnos de lleno en ejemplos y propuestas de joyería artesanal, estamos definiendo el significado y alcance de términos básicos que utilizaremos a menudo. En nuestra entrega anterior, hacíamos eso mismo con el concepto de acabado.
El pulimiento de piezas pequeñas y complicadas que suelen tener las alhajas se realiza mejor a mano por el método del cepillado, con cepillo de metal blando. Este tipo de pequeño cepillo de mano, con cerdas de cobre se puede obtener en ferreterías y también en negocios de compostura de zapatos, donde se vende como limpiador de gamuza.
El cepillado debe hacerse usando como lubricante una solución concentrada de jabón y agua. Se embebe el cepillo en agua jabonosa y se cepilla hasta que brille.
Finalmente se enjuaga con agua limpia y se seca con un paño suave. Para lograr un pulido satisfactorio debes cepillar siempre en la misma dirección, porque así se consigue un brillo más uniforme como que podemos ver por ejemplo en esta imagen que hemos tomado de blogjoyeria.com.

En nuestro post anterior, que titulábamos cómo hacer alhajas sencillas, explicábamos el enfoque que daremos a esta propuesta, mencionando que el primero de los pasos sería comenzar por aclarar algunos conceptos básicos, para no explicarlos una y otra vez alo largo de los muchos posts que vamos a desarrollar acerca de la joyería artesanal.
El correcto alcance y significado de cada término es vital para entendernos y los post que compongan esta serie oficiarán de pequeño glosario al que recurriremos muchas veces como referencia.
Como lo dice el título, hoy definiremos el significado de la expresión acabado de artículos o acabado de piezas.
El punto es sencillo: al trabajar sobre cada pieza es posible que el artesano deje marcas, rayones o marcas innecesarias sobre la superficie del material.
Que sea mucho o poco, dependerá de dos factores: la habilidad y destreza del artesano y la resistencia del material.
Para ser precisos, acabar una pieza, significa significa eliminar estas marcas antes de pasar a procesos de finalización como pueden ser barnizar o lustrar; todo depende del material del que estemos hablando
Para realizar este proceso se utilizan diversos materiales como lijas en papel de diferentes texturas como los que puedes observar en la imagen de corujoxx.com, esponjas etc.

En nuestro post anterior, realizamos una introducción al tema de la joyería artesanal. En dicha oportunidad terminaba mencionandote cuál será la estrategia que seguiremos en el abordaje de este tema.
De hecho, la idea es que antes de comenzar con algunas propuestas concretas a manera de “paso a paso” para realizar algunas alhajas sencillas, es necesario compartir conocimiento sobre algunos temas generales. Previo a las propuestas concretas, dedicaremos algunos post que luego servirán como referencias de base, al tratamiento de los siguientes aspectos.
Es importante que se comprenda bien toda la terminología, es decir que no haya que explicar en detalle cada vez qué significan algunos términos, como por ejemplo, pulir, acabar, barnizar, enchapar etc. Otro aspecto importante es conocer bien las herramientas que se utilizan en joyería, tanto sus nombres como las utilidades y prestaciones específicas que ellas nos dan.
Por último, dedicaremos unos post a conocer y comprender los distintos materiales que utilizaremos. La joyería es un arte hermoso, que nos permite desarrollar a pleno nuestra creatividad y que, si somos constantes y nos perfeccionamos, puede llegar a constituirse en un medio de vida para nosotros.
En estos tiempos de crisis…, un aspecto como este no es un tema menor.

Algunas personas creen que la joyería es una artesanía misteriosa, sólo para unos pocos iluminados y elegidos, o que requiere una habilidad muy especial, o herramientas y materiales costosos.
Empiezo por derribar este mito, en este primer post dedicado al tema. Estamos de acuerdo que un elevado porcentaje de piezas de joyería expuestas en comercios de renombre y tradición efectivamente responden al perfil antes mencionado.
Pero lo cierto es que existe un vasto campo de alhajas simples, sencillas a las que no les falta buen gusto y creatividad, y tampoco materiales nobles y buenos, tal como la que puedes apreciar en la imagen tomada de mundoanuncios.com, si bien este ejemplo, no sea uno de los ejemplos más sencillos.
Éste último campo es el más fértil, en mi opinión, para un primer acercamiento de aficionados y principiantes. Es en ese espíritu o en esa línea, precisamente que comenzamos a escribir una serie de varios post dedicados a los primeros pasos en fabricación de alhajas sencillas, abalorios etc.
Te invitamos a acompañarnos; en el próximo post te contaremos cómo hemos decidido organizar esta propuesta de modo que te resulte didáctica, entretenida y divertida.