En otra oportunidad estuvimos hablando de los difierentes tipos de cera que usan los artesanos., hoy veremos el concepto y como tratar la madera encerada.

La mayoría de las ceras de abeja contienen, incorporados en las mismas, otras ceras para endurecerlas, como por ejemplo, cera de carandaí, que se recolecta de hojas de palmera, cera de caranauba (que es muy dura), cera de candelilla, etc., todas de origen natural.

En plaza algunas ceras tienen como agregado cera de parafina, de origen mineral, para poder comercializarlas más baratas, aunque resultan blandas. La verdadera cera de abeja es la que fue hecha en colmenas, a la que es necesario calentar suavemente para fundirla. Luego se disuelve en disolvente y se deja enfriar hasta formar una pasta. Dicha mezcla tiene cantidades muy reducidas de cera de carandaí. En este caso el mejor disolvente es el tolueno.

Sobre la madera encera existen una serie de características importantes que debes tener en cuenta:

  • sobre una capa de cera seca no se puede aplicar nada más que otra capa de cera.
  • Cualquier otro elemento se malogra o desprende por lo que se hace imprescindible quitar la cera.
  • Si hay que pintar una superficie previamente encerada, primero hay que eliminar la cera frotando con aguarrás y luego detergente con agua caliente, para luego, al final, volver a lijar a fondo.