
Continuamos con el post de hoy dedicado, a la construcción de la fachada de Belén. Con todos los elementos ensamblados y pegados ya, la etapa de hoy consiste en dotar de color a los elementos y lijar aquellos detalles que lo necesiten.
Trabajaremos con colores pastel, para dar más realismo a la propuesta. Recordamos siempre que estamos construyendo la fachada de un portal humilde, hecho en forma artesanal, pues así eligió nacer Jesús.
Se realiza con la pintura base aún húmeda para que se seque junto con ella.

Continuamos compartiendo los post que nos permiten ir construyendo, paso a paso y con el tiempo suficiente, la legendaria fachada de Belén.
Seguramente a esta altura vienes observando los post anteriores, y cada día vas construyendo en familia un poco más de este trabajo. Como sabemos, tiene sus tiempos…
Es necesario dejar secar, presentar, armar y colocar armónicamente en el conjunto. Te aliento a continuar. Cuando llegue Navidad tendrás la satisfacción de contar con un Belén hecho con tus propias manos.

Ya compartimos una primera, segunda y tercera entrega de esta propuesta. Para hoy, te invito a disponer un nuevo tiempo de atención al vídeo de este post y luego, por qué no en familia, continuar confeccionando la fachada de belén.
Estamos bien a tiempo; recién finaliza Noviembre así que en pocos días tendremos oportunidad de finalizar esta construcción y poner manos a la obra al armado del clásico pesebre.
Símbolo de familia, recogimiento y gratitud, el hecho de recrear cada Navidad esta escena nos llena de calidez y afecto. Más allá de tus creencias religiosas, te invito a construirlo porque seguramente algún en algún rincón de tu hogar tiene cabida esta escena.

Más y más de esta manualidad tan significativa, cuya segunda parte compartimos hace pocos días. Por si recién tomas contacto con esta propuesta, te cuento que estamos construyendo paso a paso, de la mano de estos vídeos tan claros y precisos, la fachada de Belén.
Ten a mano todos los materiales: cartón, pegamento, pinturas y pinceles. Trata de disponer de un lugar amplio y de un tiempo distendido para trabajar a tus anchas y en familia.
No dudes que verás crecer día a día esta construcción y cuando esté lista será muy gratificante saber que cada miembro de la familia despositó su aporte para concretarla en su totalidad. Te invito a seguir disfrutando de la propuesta.

Continuamos con la segunda parte de esta propuesta tan linda, que además de significar la realización con nuestras propias manos de uno de los símbolos más preciados de la Navidad, nos da la oportunidad de trabajar en familia.
Con tiempo, en los ratos libres, regalándonos la oportunidad de una manualidad distendida y muy especial, te invito a observar con atención la continuación de la primera parte que compartimos antes.
Se trata de una serie de vídeos con varias partes, por lo que trataremos de ir compartiéndolas a lo largo de estos días.

Poco a poco y con el tiempo suficiente, es muy buena idea ir construyendo nuestro pesebre. A mi por lo menos me gusta mucho, hacer toda la escena con mis propias manos, dando rienda libre a la creatividad de modo que cada año quede diferente.
“Mis” propias manos es un decir, porque en realidad, nos gusta hacer todo en familia. Cada uno puede hacer su parte: aunque no es buena idea que los peques utilicen tijeras o herramientas punzantes, perfectamente pueden encargarse de pintar, pincelar y otras partes del proceso que no revisten peligro.
Hoy comenzamos esta serie, destinada exclusivamente a construir la fachada de Belén. Te invito a prestar atención y desde luego a ensayar las variantes que más te guste.

Hemos compartido antes algunas propuestas de jabones. En general, vemos circulando recetas de jabones arestanales finos, esmeradamente preparados y presentados estéticamente muy bien.
En la propuesta de hoy, estamos compartiendo lo que llamamos una receta básica. Desde mi punto de vista es muy válido conocer este tipo de recetas, porque sobre ella luego podemos hacer cualquier adaptación de acuerdo a nuestro gusto o necesidad.
Agregaremos colores, aromas y moldearemos en formas especiales para lograr el producto deseado. El vídeo es muy claro y paso a paso describe ingredientes y técnica necesaria.

Dos de las cosas que más disfrutamos en nuestro hogar. Quién de nosotros no sueña cada día con esta hora plácida de llegada a casa y (más tarde o más temprano) preparar el baño reparador.
Aromas, sales y velas no tienen por qué ser una carga en tu presupuesto. Es muy fácil confeccionarlas en casa y aquí te comparto un vídeo donde puedes aprender algunos trucos.
Paso a paso, son sólo poco más de cinco minutos y seguro te entusiasmará la idea de hacer tus propios jabones y velas.

En nuestro primer post dedicado a este apasionante tema, te alentaba a interesarte en el mundo de los jabones artesanales, en la certeza de que lo disfrutarás y mucho.
Lo cierto es que además de disfrutable, elaborar estos jabones es un proceso que tiene dos atributos más: es fácil y es divertido. Antes de poner manos a la obra – estoy segura que estás ansiosa por comenzar -, te propongo conocer las herramientas que necesitaremos, la mayoría de ellos no más que utensilios de uso cotidiano que dedicaremos a este trabajo a partir de ahora.
En mi experiencia, te digo que es conveniente apartar estos elementos del uso doméstico diario, de tal forma que tengas en una caja o lugar más reservado tu pequeño set de materiales que utilizarás cada vez que comiences una etapa de elaboración.
He aquí la lista de implementos necesarios para comenzar:
- Un cuchillo
- Una olla amplia (de tal modo que quepa otro recipiente adentro, tipo baño maría)
- Una cuchara de madera o similar, que se utilizará para revolver
- Un bowl (ideal de vidrio o plástico muy resistente al calor, pues se utiliza para derretir algunos materiales)
- Moldes de diversas formas y tamaños
- Medidores de diverso tipo (cucharas, tazas, ideal si dispones también de una balanza)
- Vaporizadores
En cuanto a ingredientes, ve tomando nota
- Jabón base, neutro, moledable
- Alcohol isopropílico
- Colorantes
- Fragancias

Te confieso que estuve tentada de poner un título diferente a este post, o mejor dicho a lo que será esta serie de posts…
Me hubiera gustado algo así como “Jabones artesanales, un acto de amor” . Porque lo cierto es que una vez que comienzas con este tipo de trabajos y perfeccionas tu propia destreza, comienzas a hacer cada vez más y más jabones, y con frecuencia son para obsequiar.
Pero en este primer post dedicado a los jabones artesanales, no puedo menos que invitarte a compartir una nueva manualidad que te va apasionar. Tiene ciertos parecidos con la cocina: te permite variar ingredientes, ensayar proporciones, jugar con colores y aromas…
Lo cierto es que te propongo comenzar hoy con un paso a paso bien completo que nos permita avanzar en este arte y pasatiempo a la vez. Necesitaremos conocer alguna terminología básica, determinar qué materiales necesitaremos antes de empezar a trabajar, qué herramientas son las apropiadas y necesarias, cuáles son las precauciones y cuáles los ingredientes básicos para elaborar estos jabones.
Si me preguntas qué me gusta más, no dudo en decírtelo: trabajar en un constante ambiente de aromas, colores y fragancias que ponen a prueba todo tu potencial de creatividad y buen gusto.
Te invito a estar atenta, pues en esta misma semana comenzaremos a aprender mucho más sobre el mundo de los jabones. Ve tomando inspiración en estos jabones que vemos en la imagen de flickr.com.