
Como cierre de todos los post compartidos antes relativos al punto smock (I, II y III) y en razón de que sé que intentarás realizar esta preciosa manualidad que tal como vemos en la imagen hallada en magomerlin.es, hemos pensado en compartir esta lista de materiales.
La idea es que reúnas los implementos necesarios y estés con todo a punto para comenzar.
Telas: La única limitación es la dureza o grosor de la tela, partiendo de la base que no podrás realizar este trabajo si se trata de una tela demasiado rígida o gruesa. Lo ideal es eledir telas de un grosor normal a fino. Si me permites sugerencias menciono: lino, algodón, o telas suaves de textura “adamascada”. El bien conocido nanzú de las prendas de bebé también puede servir, el detalle es que las prendas de ese estilo suelen durar poco en el sentido de que el bebé crece rápido; quizá es demasiado trabajo para que se luzca en una ocasión o dos como máximo.
Hilos: Preferiblemente que sean de algodón por su mayor resistencia, pero también van muy bien aquellos de perlé o argelino. La elección de colores va por tu parte, dependiendo del diseño elegirás tonos acordes con la tela o contrastantes.
Agujas: necesitarás de dos tipos, por un lado una de punta roma que se usará para los bordados posteriores; por otro serán necesarias simples agujas de punta común de coser, para los fruncidos.

Para hoy, la tercera lección de punto Smock o nido de abeja. Es una de las cosas que más cuesta y vale la pena prestar atención.
Se trata de la confección de rombos parejos, lo cual requiere habilidad y cuidado, pero no es en absoluto imposible. Como ya nos tiene acostumbrados la protagonista de esta serie de vídeos, las explicaciones son muy claras.
De este modo la técnica queda a tu alcance y es muy accesible a tus posibilidades. Te aliento a intentarlo.

El vídeo que te presentamos hoy es continuación de la propuesta de ayer. Te la recomendaba entonces, por ser muy clara y concisa.
Para hoy, compartimos un vídeo con iguales atributos, donde aprendemos una variante: el llamado punto smock en zig-zag.
Te invito a invertir estos 5 minutos. No te arrepentirás.

Hemos dedicado algunos post en estos días a conocer mejor al punto smock, también llamado punto “nido de abeja”.
Te invito a leer el primer y segundo post antes de observar este vídeo. Como todo recurso audiovisual tiene la invalorable ventaja de visualizar en plena acción a una persona trabajando sobre cada paso.
Te lo recomiendo enfáticamente, pues la explicación es clara y la calidad de imagen y sonido, muy buena.

En nuestro primer post comentamos origen y etapas para bordar en este precioso punto, cuyo resultado podemos apreciar en la imagen tomada de artelabortes.com .
En ese momento comentamos que este bordado debe hacerse en dos fases bien claras: el fruncido de la tela y el bordado en sí mismo.
Hoy nos dedicamos a trabajar sobre el fruncido de la tela.
El desafío de esta fase es lograr un cuadriculado parejo y un efecto homogéneo, para que el furncido que se obtiene gracias al efecto del hilo elástico, sea perfecto.
Los trucos posibles para lograrlo son básicamente tres:
1.- utilizar un papel cuadriculado y marcar cuidadosamente sobre la tela (sin dejar demasiados rastros que ensucien el borado posterior) la cuadrícula base.
2.- contar los hilos y colocarlos con un hilván previo sin más guía que el buen ojo, ajustando con una medida de centímetros. Así se hacía antiguamente y es más trabajoso.
3.- colocar una tela cuadriculada, con textura de “papel de arroz” por lo que será el revés de la prenda. La ventaja que tiene es que el resultad final queda bien compacto.

Hablemos hoy de bordados, esta manualidad que tanto nos gusta y que constituye un toque final diferente y muy apreciado.
He decidido empezar por conocer algunos bordados muy utilizados pero no siempre tan bien conocidos. Entre ellos el llamado punto smock, una muestra del cual puedes apreciar en la imagen tomada de artelabores.com .
Este tipo de bordado nace en inglaterra, de la mano de las habilidosas mujeres del campo, se cree que hace unos doscientos años. Su particularidad consiste en bordar sobre frunces regulares que deben hacerse previamente en la tela en cuestión.
Los resultados están a la vista, la riqueza del diseño es más que vistosa. Al poco tiempo, como es de esperar, la idea y la técnica se extiende por toda Europa y luego al mundo.
Dedicaremos algunos post a relatar cómo se realiza este trabajo, cuya técnica consta de dos etapas que deben realizarse con cuidado y en el orden indicado.
La primera de ellas es la confección del fruncido base en la tela y su primer secreto es conseguir un fruncido regular en volumen y en extensión. La segunda etapa es la ejecución del bordado en sí mismo y el desafío en este caso es bordar sobre el volumen que el fruncido ha producido, logrando un efecto también regular y estéticamente homogéneo.