Tapizar una silla

Tras el artículo de ayer sobre cómo fabricar un reposapiés, hoy vamos a continuar con las manualidades vinculadas a los muebles y el hogar. Si ya tienes tu reposapiés casero, ahora puedes proceder a tapizar una silla y completar el juego.
Es habitual que el asiento se deteriore con el paso del tiempo. Manchas, agujeros, rayones… resulta casi imposible mantener la silla intacta cuando ya tiene varios años de uso. Por eso restaurar el tapizado resulta necesario si quieres que tu casa aún luzca impecable.
Muchas veces pensamos que retapizar una silla es algo complejo y costoso. Sin embargo, puedes hacerlo tu mismo en unos pocos pasos. Necesitas contar con un nuevo relleno (puedes optar por el algodón o la guata, entre otros materiales), una tela que quieras convertir en el flamante tapizado de tu silla y algunas tachuelas. En cuanto a las herramientas necesarias, alcanza con que tengas una grapadora, un martillo, un destornillador y unas tijeras.
Comienza quitando el tapizado y el relleno antiguos. Con un destornillador, remueve las tachuelas que sujetan la tela. Esto te permitirá quitar tanto el tapizado como el relleno. Después coloca el relleno nuevo, midiendo la base del asiento. En caso que el relleno tenga mucho grosor, corta a bisel para impedir que se produzcan abultamientos.

Hecho esto, corta la tela que necesites para el tapizado, calculando unos cinco centímetros de más. Fija la tela con tachuelas aunque sin clavarlas del todo, estira la tela, realiza un pequeño doblez y grápala alrededor de la madera. Para completar la labor de tapizar una silla, cubre los bordes de la madera y las grapas con otra tela, por debajo de la base.
En BlogManualidades.com: Reciclar una vieja silla de hierro
Vía MujerdeElite
Imagen 1 Flickr CC Elizabeth/Table4Five
Imagen 2 Flickr CC ellyjonez


